
Recibir una notificación de fiscalización de SUNAT es una situación que genera estrés y preocupación en cualquier empresario o dueño de MYPE. Sin embargo, el desconocimiento del proceso suele ser más peligroso que la fiscalización en sí misma. ¿Qué pasos seguir para proteger tu empresa? En esta guía, te explicamos cómo actuar con orden y estrategia ante el ente regulador.
Es importante entender que no siempre es aleatorio. SUNAT utiliza cruces de información electrónica (como el SIRE o el PLE) para detectar inconsistencias. Algunas razones comunes incluyen:
Inconsistencias entre tus declaraciones mensuales (PDT 621) y tus estados financieros.
Diferencias entre los ingresos declarados y tus movimientos bancarios.
Uso excesivo o indebido de crédito fiscal del IGV.
Si llega el documento oficial (carta inductiva o requerimiento formal), sigue estas recomendaciones:
Un buen descargo debe ser técnico y preciso. No basta con decir «está bien», debes adjuntar las pruebas necesarias (bancarización, guías de remisión, correos de sustento de servicios, etc.) que demuestren la realidad de la operación comercial.
Contar con un asesor tributario durante el proceso te permite:
Gestionar los plazos legales para evitar el cierre de la fiscalización sin respuesta.
Evitar la entrega de información no solicitada que pueda generar nuevas observaciones.
Sustentar adecuadamente tu posición técnica ante el auditor.
La fiscalización de SUNAT se afronta mejor cuando la contabilidad y el planeamiento tributario han sido impecables desde el inicio. Si te encuentras en un proceso de fiscalización o quieres prevenir contingencias futuras, en RD Contadores estamos listos para representarte.